27 de marzo de 2008

Anoche.

Cada vez que paseo por la ciudad sin gusto, sin aliento, media enajenada, siempre se me ocurren cosas que escribir y también se me ocurren muchas mentiras y cosas locas, cosas qué por mi salud mental y la de los demás jamás hago públicas.

Anoche tenía fiebre creo, si y me imaginé una pelea de ratones grandes como castores, corrían por mi entretecho, o el techo o la almohada, digo a ciencia cierta que los imaginé, por que pregunté a mi familia y nadie mas que yo los oyó. Y desperté muchas veces, quizá porque pensaba que me querían matar para luego comerme de a poco, sin que nadie se percatara.

No me gusta tener fiebre por que es un calor interno desagradable, no como el "calorcito aquel" placentero que se siente con el sexo, es molesto como cuando uno se sofoca en el metro. Anoche recuerdo que pelee contra los monstruos, los ratones-castores y con un sinfín de cosas, que incluían libros, letras, gente, etc.

Cada vez que me siento frente al pc, no me nace la idea que me persigió durante el día, no sale, no quiere mostrarse. Ahora no quiero dormir, no quiero que los ratones se coman mi cara, si me duermo hoy, me taparé la cabeza... eso si lo tengo claro.